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Sierra de Dios Padre

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La Sierra de Dios Padre es el límite físico de la Sierra de Gata al saliente, a sus pies se acurruca Villanueva de la Sierra, un promontorio o monte isla que es uno de los mejores miradores de Extremadura.

Desde el alto la vista se pierde en un horizonte infinito donde los días claros pueden observarse hasta 70 pueblos de las comarcas cacereñas de Sierra de Gata, las cumbres de las Hurdes, las tierras de Granadilla, el valle de Alagón en las cercanías o las sierra de Mirabel o Gredos en el horizonte lejano.

Ya en el Bardal , un espacio natural donde una bella fuente berroqueña da vida a una pequeña laguna abrevadero de ganado, dejamos atrás los olivos y nos encontramos a los pies de la propia sierra desde donde arranca la pista que conduce al alto de la Sierra de Dios padre.

El sendero a la sierra en su primera parte lo forma un camino que asciende en pequeños tramos en zigzag donde se mezcla vegetación autóctona como rodales de robles y madroñeras con eucaliptus, muchos de ellos rojos, una variedad poco común que se distingue por su porte y su corteza que los hacen singulares.

El camino se va estirando y forma en su segundo tramo una larga senda sinuosa que se abre al norte, desde donde se observan unas bellas vistas tanto de Villanueva como de los pueblos cercanos de Sierra de Gata, vistas que van cambiando según se gana altura.

De repente el camino hace un busco giro de 180º formando un magnifico mirador natural a media altura donde afloran los granitos. Merece la pena hacer un alto y disfrutar de las magnificas vistas que nos ofrece antes de continuar con la subida en un tramo sinuoso que se enfrenta a la montaña.

En el último tramo el camino va serpenteando hasta llegar a la cima donde se encuentra una ermita, la caseta de vigilancia de incendios y dotaciones para el descanso. Pero lo más importante unas vistas espectaculares e inmensas en un ambiente que hacen empequeñecer y trasmiten paz.

Ya desde el alto de la Sierra de Dios Padre, que se encuentra aparentemente aislado, podemos ver los distintos paisajes de las comarcas vecinas y la multitud de pueblos que se esparcen por esas tierras, paisajes de robles, castaños, pinos, dehesas, riberas, los embalses de Borbollón y Gabriel y Galán junto con la observación de buitres y milanos entre otras aves que surcan los cielos de Sierra de Gata.

Después de disfrutar de las vistas, es hora de comenzar el camino de vuelta sobre nuestros pasos. Ahora todo es descenso podemos disfrutar de manera más sosegada de unas vistas que en la subida pudieron pasar desapercibidas. Pasando y descansando en el Bardal para descender entre olivos hacia el propio pueblo.

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